Home Office: 10 pautas para montar tu oficina en casa

pautas para montar tu oficina en casa

España se encuentra en estado de alarma a causa del Covid-19, también conocido como Coronavirus. ¿Qué significa eso? Por lo pronto, que nos tenemos que quedar sin salir de casa (salvo por causa mayor) hasta el 29 de marzo. Nuestra vivienda se convierte ahora, no sólo en lugar de descanso y de familia, sino también en espacio de trabajo. ¿Cómo combatir estos, al menos, 15 días de aislamiento en el hogar? Aquí te facilitamos 10 pautas que pueden ayudarte a que montes tu oficina en casa y que sigas siendo igual de productivo en el trabajo.

 

  1. Adapta un espacio de la casa como espacio de trabajo

No vale el sofá, ni tampoco la cama. Lo primordial en este caso es que habilites como oficina un espacio de la casa que sea cómodo, pero no demasiado. Debe ser un lugar en el que puedas estar centrado para trabajar y cumplir con tus objetivos diarios. Además, es recomendable que tenga un fondo no muy llamativo porque, lo más probable, es que tu pared sea vista por tus compañeros y jefes, que ahora te llamarán más que nunca… aunque sea por videoconferencia.

Es recomendable, si se pudiera, trabajar en una mesa en tu propia habitación o en un lugar donde no tengas cerca televisiones ni ningún tipo de distracción. Si no, la sala es un lugar idóneo para llevar a cabo las obligaciones laborales. Si hay niños delante, es aconsejable colgar un cartel que ponga “¡Silencio, aquí se trabaja!” en las paredes.

 

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  1. Horarios de trabajo fijos

No hay que olvidar que el Home Office o teletrabajo no significa disponibilidad 24/7 para tu jefe o jefa. Para ser productivos es necesario el descanso y cumplir con los objetivos marcados: una buena solución es controlar tus avances en un periodo de 2-3 horas, así comprobarás cómo avanzan tus tareas y verás, aunque sea a lo lejos, la meta a tu día de trabajo.

 

  1. Marcarse metas diarias

Es fundamental. Igual que sucede cuando entras y marchas de la oficina, en el Home Office es primordial marcarse unas metas diarias que cumplir. Trabajar como si estuvieras en la oficina significa, también, tener una estrategia de tareas. Antes de cenar, por ejemplo, saca 5 minutos para ver el estado de tareas pendientes y qué trabajos realizarás al día siguiente.

  1. Adáptate a tus prioridades

En el Home Office también existen las prioridades. Aunque estés en casa, el tiempo también corre rápidamente y los clientes esperan tus resultados. Por ello, es recomendable definir un plan de trabajando dando prioridad a unas tareas por encima de otras. Así te será más sencillo llegar a todo y cumplir con tus objetivos diarios.

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  1. Descansar cada cierto tiempo

Además de al Coronavirus, estos días habrá que combatir ante el estrés. Como toda situación excepcional, el confinamiento en casa es un cambio de hábitos y rutina que, de por sí, ya generará fatiga y cansancio emocional. Por eso, descansa unos minutos cada cierto tiempo. Aunque pueda parecer una pérdida de tiempo, serás más productivo si paras unos minutos cuando vayas cerrando alguna tarea, por ejemplo. El periodo de trabajo largo puede estresarte.

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  1. Di no a las distracciones

Trabajar demasiado tiempo sin descanso es perjudicial para tu productividad. Pero también lo es parar demasiado o distraerte con la televisión. Especial cuidado si tienes niños en casa, que querrán estar entretenidos (como es lógico) y pueden descentrarte con facilidad.

Evita atender a las Redes Sociales, en auge en estos días de cuarentena, así como el WhatsApp, cuando no tiene que ver con tu actividad profesional.

 

  1. Céntrate en tus objetivos

Aunque pueda parecer de lógica pura, no está de más recordar que centrarte en tus objetivos te evitará problemas con tus jefes y/o clientes. Para evitarlo, recuerda constantemente qué prioridades y tareas se han de cumplir. Puedes aprovechar post-it o rótulos que te lo recuerden para que, cuando la cabeza se vaya de paseo, tu vista te recuerde que hay trabajo por hacer.

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  1. Busca aspectos que te motiven

Cuando tu cabeza es consciente de que estás encerrado en casa, puede llegar la desmotivación y el estrés con mayor facilidad. Por ello, busca lugares y entornos que te ayuden a generar un pequeño cambio, aunque sea algo tan simple como asomarte a la ventana o contar con plantas a tu lado. Distracciones, menores eso sí, que en cierto grado pueden ayudarte a pensar que no estás confinado en casa.

 

  1. Compara tu trabajo cada día

No es que necesites batirte cada día, pero puede ser interesante para el Home Office que te compares con tu actividad del día anterior. Así valoras tu productividad y te pones las pilas, si fuera necesario, ahora que no tienes al jefe delante para decirte que vas lento o te ve distraído.

 

  1. Lo más importante: ¡disfruta!

Después de cambiar de entorno, concentrarte y trabajar a destajo, también disfruta. ¿Por qué no? No caigas en el pesimismo. Busca ejercicios para realizar afterwork que te permita disfrutar, en cierta manera, de esta larga estancia en casa. Hacer algo de deporte, tocar un instrumento, pintar o jugar con tus familiares, pareja y/o compañeros de piso a algún juego de mesa puede ayudar a que no sintamos el estrés de saber que, sí, estarás en casa sin salir durante un tiempo.

 

 

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