¿Cuáles son las deducciones por alquiler de la campaña de Renta 2017?

Ya desde primeros de abril es posible presentar la declaración de la renta del año 2017 en España. Llega el momento de ponerse al día con los impuestos, mostrando los rendimientos del año y presentando los datos a la agencia tributaria. Y, como cada año, existen unas series de deducciones por vivienda de las que te podrás beneficiar si tienes toda la información necesaria. Hoy os traemos las principales obligaciones y deducciones por alquiler de vivienda para la renta 2017:

Si eres dueño de una vivienda que está alquilando:

-Estás obligado a declarar las rentas provenientes del alquiler de esa vivienda. Sin embargo esa cantidad se puede reducir mediante la deducción por gastos de mantenimiento, por la edad del inquilino y la reducción de hasta el 60%.

-Recuerda que puedes deducir los intereses del crédito de compra de la vivienda, además de los impuestos y tasas estatales relacionados con la vivienda, como es la tasa de basuras o el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). También puedes deducir los gastos de formalización del arrendamiento y los de defensa jurídica. Los gastos de reforma y mantenimiento también son deducibles, así como la prima del seguro del hogar, los gastos generales de la finca (jardines, portería y otros servicios) y la amortización de la vivienda.

-Ten en cuenta que no se aplica a viviendas vacacionales o si estas cuentan con algún tipo de servicio de hostelería. Hay flexibilidad cuando se trata de alquiler a estudiantes, pues Hacienda admite que los semestres de estudios evitan que se produzca un alquiler estable durante todo el año.

Si eres arrendatario de una vivienda:

-Solo podrás deducir el alquiler si lo firmaste antes del 31 de diciembre de 2014. En caso de ser así, tienes derecho a una deducción del 10,05% de los importes con un tope de 9.040 euros, cantidad que va decreciendo en función del tiempo.

 

El FMI advierte de que la vivienda se comporta cada vez más como las acciones o los bonos

Esta es la principal advertencia del FMI, la principal institución monetaria internacional, realizada en el foro económico de Boao. El Fondo Monetario Internacional a través de su presidente, Christine Lagarde, ha advertido que la vivienda cada vez se comporta más como activos financieros como bonos o acciones. La subida sincronizada del precio de la vivienda en diversos mercados europeos, asociada al crecimiento de la economía, lleva a pensar que los mercados inmobiliarios ya no dependen únicamente de la oferta y la demanda interna de viviendas.

Desde que termino oficialmente la crisis, los precios de vivienda se han elevado al mismo tiempo en hasta 120 países del mundo en la misma dirección y al mismo tiempo. El FMI señala que los bajos tipos de interés han llevado a inversores internacionales a rastrear los mercados en busca de mayor rentabilidad. Esto hace que el mercado ya no solo reaccione ante la demanda u oferta interna de cada país, sino a las tendencias financieras del mercado global. Por eso, la Sra. Lagarde ha recalcado que la vivienda cada vez actúa en el mercado como un activo financiero, sujeto a los cambios bruscos del mercado.

Desde el FMI recuerdan que la vivienda es el principal activo para las familias, además de suponer un pasivo en forma de hipoteca, por no mencionar la inversión que suponen estas para los bancos. Por eso, un mercado inmobiliario sujeto a las fluctuaciones producidas por la inestabilidad política y financiera resulta un riesgo para la economía de los países. Desde el FMI se recomienda abordar este problema de frente, dado que el aumento sincronizado de los precios es uno de los principales indicadores del peligro de recesión. Recomiendan a los gobiernos tomar medidas para atenuar esta situación, pues existe el riesgo de un shock en cualquier punto del mercado inmobiliario global que pudiera desencadenar una nueva crisis mundial.

 

El porcentaje medio que una familia destina al pago de la hipoteca se sitúa en el 16,8%

En un momento de gran dinamismo en el mercado inmobiliario, la Sociedad de Tasación acaba de presentar un estudio en el que analiza el esfuerzo de las familias españolas a la hora de hacer frente al pago de la hipoteca. Si bien el índice de media, situado en el 16,8%, podría considerarse moderado, en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona se encuentra disparado. Y es que en la capital de España la media ya se sitúa en el 24,45%, mientras que en la ciudad condal se eleva hasta el 25,4%. El índice está llegando a límites de riesgo, especialmente teniendo en cuenta que en la época precrisis, allá por el 2007, el total de ingresos brutos que se dedicaba a la vivienda ascendía al 30%.

El índice optimo de ingresos brutos que ha de destinar una familia al pago de una vivienda ha de ser inferior al 20%. A partir de esa cifra se considera situación de riesgo, mientras que un índice sobre el 30% puede suponer una importante descapitalización que afectará a otros aspectos de la economía familiar. El índice de esfuerzo inmobiliario consiste en el tiempo de sueldo integro que un ciudadano ha de destinar para pagar del todo su vivienda. En la actualidad son siete años y medio, un tiempo que ha aumentado ligeramente en los últimos 4 años.

El estudio también muestra que el esfuerzo inmobiliario de las familias va por comunidades autónomas: Baleares lidera el ranking en solitario con 15 años de sueldo íntegro, seguida de Cataluña (8 años y medio) y Madrid (8 años). Las comunidades autónomas en donde menos sueldo hay que destinar a pagar la hipoteca son Aragón (5,2), Murcia (4,9) y La Rioja (4,8 años). A pesar de la holgura en la mayoría del territorio, los datos alertan de la subida en las grandes ciudades, lo cual puede suponer un riesgo futuro para todo el mercado.

En España hay 300.000 casas sin dueño

La construcción de viviendas fue uno de los símbolos de la bonanza económica española de principios del año 2.000. Se edificaban viviendas, urbanizaciones, bloques de apartamentos y el enorme optimismo que existía hacía pensar que se venderían todas. Sin embargo, la realidad fue muy diferente tras estallar la burbuja inmobiliaria, hasta el punto que incluso hoy podemos seguir viendo las consecuencias en el parque de viviendas sin vender que queda en España, que se calcula que ronda sobre las 300.000.

Y es que, en España, la media de stock de viviendas no vendidas a nivel nacional es del 2% aproximadamente, aunque varía según la comunidad autónoma por motivos de lo más diversos. Los movimientos migratorios interiores favorecen a las grandes ciudades como Madrid y Barcelona. El aumento del PIB en épocas de crecimiento también es mayor en las ciudades, haciendo que estos mercados sean mucho más dinámicos. Y ya que un tercio de las operaciones inmobiliarias se realizan como inversión económica, es lógico que se favorezcan los lugares geográficos con posibilidades de mayor rentabilidad.

Las comunidades autónomas con menor porcentajes de viviendas construidas vs viviendas sin vender son Navarra, Cantabria y Extremadura, ya que en ellas no existe desequilibrio entre estas dos cifras. La otra cara de la moneda la encontramos en la comunidad Valenciana, en donde la cifra se sitúa al 2,90% con un parque de viviendas no vendidas de 92.281. El porcentaje en Castilla La-Mancha se eleva hasta el 3,38% (42.856) y en la Rioja alcanza el 4,58% (9.252). Por provincias, el ranking está encabezado por Castellón con un 6,21%, Toledo con un 5,2% y Almería con un 4,93%. En estas zonas, se calcula que existen unas 70.000 viviendas que será muy difícil vender, tanto por su mal estado de conservación como por la falta de tejido empresarial en la zona. Sin embargo, el objetivo se ha marcado en reducir este stock en 50.000 viviendas para finales de 2018.

La palloza, una vivienda sostenible con un milenio de antigüedad

La sostenibilidad, la reducción del impacto en el medio ambiente y la eficiencia energéticas son tendencias hoy en día. En la actualidad, en sectores tan diversos como la energía o la construcción, estos criterios ya suponen casi una obligación, a diferencia del pasado en que apenas se tenían en cuenta. Pero, ¿estamos seguros de esto? Y es que en la Sierra de Ancares, situada entre Galicia y León, encontramos ejemplos de que el ecodiseño y la arquitectura bioclimática no son patrimonio del siglo XXI.

Un estudio del 2014 demuestra que las pallozas, robustas viviendas de montaña de las culturas Castreña y Celta, ofrecen un rendimiento térmico incluso mejor que muchas viviendas construidas en la actualidad. Las Pallozas se construían en forma oval o circular con muros de piedra sobre los que se apoyaban cubiertas fabricadas con madera de roble y recubiertas con paja de centeno. Sus amplios interiores eran frescos en verano y cálidos en invierno gracias a la inercia térmica, el aislamiento de la cubierta y el calor que desprendía tanto el fuego interior como el de humanos y animales. Y todo ello habiendo sido construidas con apenas 4 elementos básicos a diferencia de los 12 que se suelen usar en las viviendas del campo de hoy en día. Lo optimo de su construcción y sus condiciones hicieron que estuvieran habitadas hasta el año 1990, cuando se deshabitó la última de ellas.

Las pallozas constituyen una alternativa perfecta de alojamiento en una época en la que se están revisando los métodos de construcción y los criterios energéticos que se aplican a ellos. Los protocolos de Kioto establecieron una serie de objetivos que la Unión Europea trata de hacer cumplir con medidas destinadas al ahorro y la eficiencia energética. Y estas medidas son aplicadas especialmente al sector de la construcción, en busca de nuevos modelos como las passivhaus o los edificios de consumo nulo. Por eso es posible que en un futuro cercano veamos pallozas construidas como antaño, pero adaptadas a las necesidades y comodidades del ciudadano del siglo XXI.

 

 

 

Cómo usar libros para decorar tu casa

“Leer te da más”. Ese era el eslogan de una conocida campaña de publicidad del gobierno de España, que buscaba favorecer la lectura. Para ello mostraban como la lectura enriquecía a la persona y le daba mayor cultura y conocimiento que luego podía aplicar en su vida diaria. Y es cierto, leer es importante. Pero cierto es también que los libros sirven para muchas otras cosas, aparte de sumergirte en sus páginas. Al fin y al cabo, ¿qué se hace con un libro después de leerlo? ¿Almacenarlo, tirarlo, regalarlo? Hoy os traemos un artículo sobre como darle una nueva vida a ese libro que acabas de terminar, pero del que no quieres deshacerte: usarlo como decoración.

Los libros nos dan gran cantidad de posibilidades decorativas, orientadas normalmente a tener un rápido acceso a ellos o simplemente exhibirlos orgullosamente. Lo más básico consiste en colocarlos estantes, librerías o encima de superficies en las que ganen peso decorativo. Pero los libros también permiten traer luz y color, creando y dividiendo diversos espacios a lo largo de toda la casa. Los libros pueden colocarse aprovechando sus características de impresión, tamaño o color, de manera que sirvan para crear texturas en espacios concretos. En algunos casos, la imagen de los lomos de los libros puede llegar a superar la armonía del mejor papel pintado. Si deseas que se vea la portada, siempre puedes optar por sujeta libros orientados hacia fuera.

La tendencia de utilizar libros como elemento de decoración está creciendo en un momento en que lo digital está en auge. El libro se convierte en una declaración de intenciones, una definición de nosotros mismos y una reminiscencia del pasado analógico. En lugares como Estados Unidos existen desde los años 50 los “coffee table books”. Este tipo de libros se caracterizan por tener únicamente un propósito decorativo, lo que significa que no tienen contenidos en su interior o que fueron impresos con el único objetivo de hacer bonito.

Ayudas en el alquiler para jóvenes: 6 requisitos que debes conocer

Ser joven en España hoy en día es complicado. Las tasas de desempleo, precariedad y acceso a la vivienda complican que muchos jóvenes puedan independizarse de sus padres. Esta realidad ha sido contemplada y tratada de solucionar en el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Sin embargo, son muchas las voces que califican las medidas destinadas a facilitar el acceso de los jóvenes a una vivienda como “insuficientes”. En este plan recientemente aprobado por el consejo de ministros hay una serie de líneas de ayuda para estos jóvenes que se dividen en 3 grandes bloques:

-Ayudas para la compra de una vivienda en localidades de menos de 5.000 habitantes.

-Mejora de la eficiencia energética de los hogares.

-Ayudas para el alquiler de viviendas.

Pero las ayudas traen una serie de condiciones que habrás de cumplir para poder acceder a ellas, una vez se aprueben los presupuestos generales del estado que las dotarán de financiación. También hay que considerar que, puesto que serán las Comunidades Autónomas quienes las gestionen, es posible que la lista de requisitos aumente. De momento esto es lo que has de cumplir:

1) Tienes que ser el titular del contrato del alquiler de la vivienda.

2) Tienes que estar empadronado en la vivienda, de manera que puedas acreditar que es tu vivienda habitual y permanente.

3) Tus ingresos y los de los que viven contigo ha de ser inferior a tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM).

4) La vivienda alquilada debe tener un precio igual o inferior a 600€, pudiendo aumentar hasta los 900€ en algunas comunidades autónomas.

5) No puedes ser propietario de una vivienda ni debe existir ninguna relación de parentesco con el arrendatario.

6) La ayuda, a priori, se calcula que represente el 40% del coste mensual del alquiler. Dado que el limite se establece en 600€ de alquiler, la cantidad máxima de ayuda sería de 240€.

51 euros de ahorro anual para los que les toque revisión de hipoteca

Esa es la cantidad anual que ahorrarán todos aquellos a los que les toque revisión de hipoteca. Y es que el Euribor, el índice sobre el que se calculan la mayoría de las hipotecas, ha vuelto a cerrar el mes con índices negativos. Tanto en la media mensual como diaria, la cifra ha sido del -0,191%, la misma que en el mes de febrero. Con la cifra del mes de marzo ya son más de 2 años en los que el Euribor ha cerrado con índices negativos gracias, entre otras cosas, a las políticas económicas del Banco Central Europeo (BCE).

Y es que la política del BCE es mantener el Euribor en índices negativos, aliviando la presión sobre los hipotecados y favoreciendo la recuperación económica de los países de la Unión. Mario Draghi, actual presidente del BCE, anunció recientemente que, a pesar de que el índice no se mantendrá para siempre en negativo, todavía podemos esperar que se mantenga de esta manera hasta el 2020. El crecimiento sostenido de las economías de la zona euro en términos macroeconómicos es la prueba de la eficacia de esta política.

Los estímulos a la economía del BCE han creado un clima de confianza en la institución, especialmente en cuestión de plazos. El anuncio de que la subida sería gradual a partir del 2019 no ha desanimado a los compradores españoles, que continúan solicitando financiación a los bancos para la compra de vivienda. La pregunta es qué efecto tendrá la futura subida del Euribor en el mercado inmobiliario, que ve como suben los precios de alquiler y compraventa, así como el número de operaciones inmobiliarias. Son muchos los factores que pueden afectar, pero sin duda el aumento del tipo de interés promedio de los grandes bancos europeos influirá poderosamente en el sector.

 

 

 

Seis razones por las que va a seguir subiendo el precio del alquiler

A pesar de que nos puede hablar de una burbuja generalizada en el mercado del alquiler, es cierto que el mercado en ciudades como Madrid y Barcelona está cada vez más complicado. El crecimiento sostenido de los precios del alquiler ha provocado que muchas personas tengan que salir a las ciudades y poblaciones de los alrededores de la ciudad. El exceso de demanda y la escasez de la oferta está afectando al alza de los precios, y todo apunta a que así seguirá por las siguientes razones:

1) La compra de vivienda destinada al alquiler por la rentabilidad que hay ahora mismo en el sector hace que los precios sigan aumentando.

2) Hay un cambio de mentalidad respecto al mercado del alquiler. Actualmente se valora esta opción por su flexibilidad, lo cual nos lleva a pensar que la demanda no se va a reducir por mucho que aumenten los precios.

3) La falta de indicadores claros hacen que el mercado del alquiler se rija por sensaciones, lo que a la larga contribuye a aumentar los precios, dado que se siguen alimentando las expectativas de obtener rentabilidad.

4) La ley del 2013 redujo de 5 a 3 la duración de los contratos de alquiler, eliminando a su vez la obligación de utilizar el IPC como referencia a la hora de aumentar los precios. Esto ha provocado que los arrendadores sean quienes, en última instancia, deciden las subidas.

5) La rigidez en las condiciones a la hora de acceder al crédito impide que muchas personas puedan acceder al mercado de compraventa, lo cual provoca que la demanda de alquiler continúe creciendo.

6) La alta rentabilidad que dan los pisos turísticos hacen que muchos arrendadores opten por esta posibilidad antes de buscar arrendatario a largo plazo. Esto hace que muchas viviendas salgan del mercado del alquiler, encareciendo los precios.

¿Existe el riesgo de una burbuja en el mercado inmobiliario español?

El sector inmobiliario en España está en un periodo alcista. Las previsiones de crecimiento, los indicadores estadísticos y la experiencia acumulada hacen que muchos agentes del sector inmobiliario consideren que el ciclo durará al menos hasta el 2022. Cifras como los visados de construcción, el número de nuevas hipotecas y las compraventas hacen que el sector vea el futuro con cierto optimismo. Pero, ¿existe el riesgo de una burbuja en el mercado?

Las cifras llevan a pensar que el sector ha aprendido de los errores del pasado. En la actualidad, las nuevas promociones de vivienda se están acometiendo mediante inversión en vez de deuda, con los bancos concediendo financiación bajo unos criterios claros y sin llegar nunca a más del 80%. El mercado, a pesar de su aparente dinamismo, se está comportando con cierta prudencia gracias, entre otras cosas, a la fuerte profesionalización que se ha dado desde la crisis. Existe en los consumidores una sensación de confianza en los próximos años, lo cual los lleva a decidirse a llevar a cabo estas operaciones. El apoyo del Banco Central Europeo a la hora de mantener bajos los tipos de interés ha contribuido a potenciar este pensamiento.

Sin embargo, no todo es de color de rosa en el futuro. A partir del 2019 es probable que el BCE empiece a elevar los tipos de interés, encareciendo los prestamos y ralentizando la compra de viviendas. La cifra de desempleo se mantiene estable, pero en caso de aumentar en los próximos años también podría afectar al mercado, por no mencionar las negativas cifras demográficas, con un marcado envejecimiento de la población. La escasez de suelo finalista y los retrasos a la hora de acometer una nueva promoción de viviendas también puede tener impacto negativo.

Pero, a pesar de todo, el mercado continúa en un periodo de crecimiento sostenido y autorregulación, además de tener a todos los agentes del sector alerta para no permitirla por lo que, a priori, no debería haber una nueva burbuja.