La recaudación del IBI supera los 13.000 millones, el doble que en 2004

IBI

¿Sabías que la recaudación del IBI superó en 2014 los 13.000 millones de euros por primera vez? Son cifras del último año del que se tienen datos, publicados por el Ministerio de Hacienda. Concretamente, el impuesto aportó en términos presupuestarios 13.145 millones en 2014, según el informe publicado este mes de octubre. Esto supone un 2,4% más que el ejercicio anterior. Los resultados son significativos dado que en el 2004 los ingresos generados por este mismo impuesto apenas superaban los 6.000 millones de euros. Es decir, que los ingresos que se derivan del impuesto local que recae sobre los propietarios de las viviendas españolas se han duplicado en la última década.

En este sentido, el IBI es, con diferencia, el impuesto cuya evolución marca mejores datos para los intereses de las arcas públicas. De hecho, sólo el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el IVA y el Impuesto sobre Sociedades tienen un poder de recaudación superior. Gracias a la recaudación del IBI, los ayuntamientos son la única Administración con superávit fiscal, es decir, que ingresan más dinero del que gastan. La particularidad que convierte al IBI en un tributo estable es el hecho de que se grava sólo por la tenencia de una vivienda, sin necesidad de que ésta forme parte del proceso de compraventa.

Otros impuestos como el IRPF o el IVA también han experimentado variaciones notables. Entre 2004 y 2014, los ingresos por IRPF han crecido un 52,3% hasta alcanzar los 72.662 millones de euros. En el caso del IVA, el incremento en diez años fue del 26,2%. En el ámbito autonómico, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) y Actos Jurídicos Documentados (AJD) ha experimentado una evolución inversa a la del IBI. Y es que en 2004, el ITP y AJD aportó más de 12.000 millones y, actualmente, la recaudación se reduce a 6.561 millones. Este descenso de casi el 50% se debe a que, al contrario que el IBI, este impuesto grava la compraventa de vivienda y la formalización de préstamos hipotecarios, cuyo número descendió drásticamente durante la crisis económica.

No se han encontrado comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *