El parque de alquiler español necesita una renovación, empezando por el de Barcelona

alquiler

El mercado del alquiler en España sigue acaparando miradas por el auge sostenido de sus precios y por la descompensación evidente entre la oferta y la demanda, lo que viene dado, entre otras cosas, por la irrupción de las plataformas de alquiler turístico, lo que reduce la oferta disponible para alquiler convencional. En este sentido, si analizamos el mercado del alquiler de manera detenida, encontramos que algunos mercados registran mayores dificultades que otros a la hora de desatascar ese “efecto embudo” que provoca la falta de oferta, lo que viene determinado a su vez por la carencia de promociones de obra nueva o la poca modernización de las ya existentes.

Sobre este tema en particular, el estudio elaborado por Alquiler Seguro ‘Radiografía del Mercado del Alquiler 2018’, señala que algunas zonas de nuestro país tienen un parque de vivienda que adolece cierta obsolescencia. La provincia más destacada es Barcelona, ya que un 70,8% de sus 438.219 inmuebles alquilados fueron construidos antes del año 1980. De hecho, los autores del estudio indican que prácticamente una de cada diez viviendas de Barcelona fueron edificadas antes del año 1920 e incluso un 3% fue levantada en el siglo XIX. Por eso en donpiso contamos con un departamento de reformas preparado para realizar todo tipo de proyectos en esta materia.

Otras provincias comparten protagonismo con Barcelona. El estudio, que ha llevado a cabo el mismo análisis en otras 10 provincias españolas (Álava, Alicante, Córdoba, Madrid, Málaga, Murcia, Sevilla, Valencia, Vizcaya y Zaragoza), constata que la mayor parte de los inmuebles que se encuentran en alquiler en las grandes urbes fueron construidos entre el 1960 y el 1980. Una de las consecuencias directas de esa antigüedad es la falta de calidad energética en sus certificados energéticos debido a, entre otras cosas, la falta de aislamiento térmico. Por ejemplo, Barcelona y Vizcaya, las provincias con años medios de construcción más antiguos (1968 y 1971, respectivamente), poseen de media calificaciones energéticas muy bajas (G y F, respectivamente).

No se han encontrado comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *