Por primera vez desde 2006: todos los indicadores de la vivienda en positivo

ladrillo de contrucción

Hoy destacamos una noticia que saltaba a los medios recientemente: en 2015 y por primera vez desde 2006, el mercado de la vivienda y todo lo que la rodea ha hecho pleno de estadísticas interanuales positivas en sus principales indicadores. No escondemos nuestro optimismo y de hecho, formamos parte de él, pero también sabemos que el cambio debe leerse y afrontarse con cautela para poder revertir del todo una situación que tan mal lo ha hecho pasar a todos.

Como decíamos, los diferentes datos del Ministerio de Fomento y el Instituto Nacional de Estadística (INE) han tenido resultados positivos en sus principales indicadores, algo que no sucedía desde 2006. Lo cierto es que este escenario da alas a los que confiamos en el despegue definitivo de la vivienda puesto que los precios, la compraventa, la inversión, la contratación de hipotecas y el valor del suelo (en las grandes ciudades, epicentros de la actividad) describieron una tendencia al alza en 2015 respecto a 2014.

Estos números verdes, sin embargo, se deben interpretar con cautela y, sobre todo, en clave de consolidación del cambio de tendencia, puesto que no hay que olvidar que el mercado tocaba fondo en un no muy lejano 2013. De hecho, analizando en profundidad cada estadística, se observan aún ligeros puntos débiles en la reactivación del mercado, como la recuperación muy desigual entre regiones, el interés en obra nueva y las dificultades para acceder al mercado inmobiliario de los jóvenes.

Sea como sea, el valor de las casas subió un 1,8%, la cifra de transacciones creció un 9,7% -la inversión en estas operaciones un 10,2%-, la firma de préstamos para la compra de vivienda se disparó un 19,8% y el suelo se apreció un 4,6%. En total, durante 2015 cambiaron de manos 401.281 viviendas. O lo que es lo mismo, un 9,7% más que en 2014, según la Estadística de Transacciones Inmobiliarias del Ministerio de Fomento.

Otro buen dato de 2015 se asienta sobre el segmento de segunda mano. Hasta el 89% de las adquisiciones correspondió a casas usadas (340.753, un 13,4% más que en 2014) por sólo 41.938 de inmuebles nuevos, un 10,6% menos que el año anterior. Por último, destacar el que quizá sea el mejor indicador de estado de salud de la vivienda: la evolución de los precios, que en 2015 regresaron a porcentaje positivo tras siete años cuesta abajo y que según Fomento ha acumulado un ajuste de casi el 30%.

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